La Economía de los Consumidores

Domingo, 15 de Septiembre de 2019

Conozca los seguros de dependencia

Desde que se aprobara la Ley de Dependencia a finales de 2006 las entidades financieras y de seguros se han puesto a ofrecer productos dirigidos a complementar las ayudas públicas a la dependencia. Pero al consumidor no le interesan sus condiciones, a juzgar por la irrelevante cantidad de pólizas contratadas.

19-10-2009

El cambio demográfico iniciado en los años 60 se aceleró hace ya más de dos décadas. Desde entonces, la natalidad se ha reducido hasta mínimos mundiales y sólo en los últimos años se ha revertido la tendencia por la inmigración. A la vez, la esperanza de vida ha aumentado hasta más de 80 años, una de las mayores del mundo. Las personas mayores de 65 años suponían el 17% de la población en 2005. Se espera que para 2020 sean el 20% y el 35,7% en 2050. Este aumento de la tercera edad hará de España el tercer país más envejecido del mundo, sólo por detrás de Corea y Japón. El cambio en la pirámide de población ha generado y genera muchos retos en la economía y sociedad españolas. Uno de ellos, quizá el más importante, se centra en atender las nuevas necesidades surgidas en la tercera edad. Necesidades enfocadas principalmente al cuidado y ayuda de las personas mayores en los estratos más avanzados de edad.
La Ley de Dependencia, elaborada por el anterior ejecutivo, fue el proyecto estrella de la octava legislatura. Supone el primer paso para la elaboración de un sistema público de dependencia. La dependencia no sólo se centra en la tercera edad, aunque ese es su gran objetivo. Por dependientes se entienden todas las personas que no se valen por sí mismas en mayor o menor medida para realizar los quehaceres diarios. Más del 25% de los dependientes tienen entre 65 y 79 años, mientras que más de la mitad tienen más de 80. Así pues, la Ley de Dependencia está centrada en la tercera edad, pero no es exclusiva, pues a todas las edades hay personas que necesitan cuidados especiales (por ejemplo, el 5% de los dependientes tienen entre 31 y 45 años).

Seguros para la dependencia

Tan pronto como entró en vigor la Ley de Dependencia algunas compañías de seguros comenzaron a comercializar, de forma paralela, productos creados para cubrir las contingencias derivadas del estado de dependencia. Algunas entidades financieras, cajas de ahorros todas ellas, hicieron lo propio, comercializando un producto con el cual no eran sino intermediarias entre la compañía de seguros y el interesado. Caser, Mapfre y CNP Vida fueron las primeras entidades de seguro en crearlos. Le siguieron en la venta de este producto Caja Canarias, Caixa Manlleu y Caja Madrid.
Los seguros de dependencia no cubren en ningún caso la dependencia moderada (15% de los casos totales)
Condiciones habituales

La tipología del seguro es muy similar en todos los casos. Se basa en pagar una prima anual (dividida en meses, trimestres o semestres) durante toda la vida del asegurado. En caso de que el asegurado entre en situación de dependencia se evalúa el grado de dependencia. Si existe “gran dependencia” recibirá una renta mensual por valor del 100% de la renta contratada. Si, por contra, entra en “dependencia severa” recibirá una renta mensual del 50% del valor inicial contratado. La renta vitalicia que se percibe la elige el cliente de entre los tramos ofrecidos. El mínimo que se puede contratar es 150€ y el máximo 2.500€. La prima que hay que pagar depende directamente de la renta vitalicia contratada y también de la edad, sexo y estado físico del contratante. Además, el asegurado recibe, al entrar en estado de dependencia, un cobro único de X veces la renta vitalicia mensual contratada a modo de ayuda para el inicio de la situación de dependiente (por ejemplo para llevar un tratamiento médico o para acondicionar el hogar a la movilidad del asegurado). Caja Canarias y Caixa Manlleu ofrecen un pago de cinco veces la renta mientras que Caja Madrid da seis mensualidades. Algunos seguros dan la posibilidad de actualizar la renta y las primas un 2-3% anual para que la renta percibida en el futuro no pierda poder adquisitivo. Si no existe esta posibilidad, el aumento del coste de la vida no se verá reflejado en la pensión obtenida en caso de dependencia. De este modo, la cantidad percibida si bien puede ser atractiva o suficiente en el día de hoy, resultaría con toda seguridad claramente escasa en el futuro, cuando hayan pasado 10 ó 20 años y los precios hayan aumentado considerablemente. El seguro de dependencia sin actualización de la renta no cubre las necesidades del asegurado en tanto proporciona una renta futura pensada por la entidad bajo la perspectiva presente, sin preocuparse por lo que necesita el asegurado. Para la entidad aseguradora es una forma de ahorrar, puesto que 600€ de renta mensual hoy puede parecer bastante, pero probablemente no signifique mucho dentro de 15 años.

Algunos no son vitalicios

 Algunos seguros de dependencia sólo tienen una vigencia de diez años. En un sentido, desde que se contrata el seguro, el asegurado tiene la garantía de que en los próximos diez años va a recibir la renta vitalicia si entra en estado de dependencia. En otro sentido, algunos seguros proporcionan la renta mensual sólo durante diez años, independientemente de cuándo haya contratado el seguro.
Por ejemplo, el seguro de dependencia de Caja Madrid sólo cubre diez años de renta mensual. Si un cliente lo contrata a los 50 años y a los 66 se le declara dependiente recibirá la renta mensual contratada hasta los 76 años de edad. Naturalmente, la entidad a través de su aseguradora, se prevendrá y mucho de volver a asegurar a este cliente.
El seguro de Caja Canarias otorga el derecho de percibir un renta vitalicia si en los próximos diez años desde el momento en que se contrata el seguro el asegurado entra en un estado de dependencia. Esto significa que si pasados diez años la persona sigue bien de salud deberá volver a contratarlo si desea seguir cubriendo la contingencia derivada de la dependencia, pero pagando primas mayores por ser diez años mayor que la primera vez que contrató el seguro.
Las páginas web no informan mucho de las condiciones aplicadas al contrato de seguro. Sí aparecen las principales características: forma de pago, mensualidades contratables, posibilidad de actualización, periodos de carencia, pagos únicos, duración de la cobertura... pero no aparece ningún tipo de documento descargable en el que se puedan leer todas las condiciones, incluídas las contigencias no cubiertas y las condiciones exactas para definir al asegurado como “gran dependiente” o “dependiente severo”. Además, en ningún caso existe la posibilidad de efectuar simulaciones online del coste de la prima, tal y como se puede hacer con las hipotecas en las webs bancarias. El cliente no se puede hacer una idea aproximada del coste del servicio, el cual sólo es informado cuando acude a hablar con un comercial cuyo objetivo, hay que recordar, es vender el producto como sea.

Aclárese con un resumen

10 años de validez

- proporciona renta vitalicia si se es dependiente en los siguientes diez años...

- ... pero el contrato se extingue pasado ese tiempo y habría que volver asegurarse con el consiguiente aumento de las primas.

 

→ se pagan primas para nada

10 años de renta

- proporciona una renta mensual durante diez años sin importar cuánto tiempo pase hasta que se es dependiente...

- ... pero después de diez años se acaba el seguro

 

→ en estado de dependencia la compañía no querrá volver a asegurarle

DEFINICIONES

COMENTARIOS

- Gran dependencia: la persona necesita ayuda para realizar varias actividades básicas de la vida diaria varias veces al día y, por su pérdida total de autonomía mental o física necesita el apoyo indispensable y continuo de otra persona

- Dependencia severa: la persona necesita ayuda para realizar varias actividades básicas de la vida diaria dos o tres veces al día, pero no requiere el apoyo permanente de un cuidador.

- La dependencia moderada no es cubierta por ningún seguro de dependencia.

- ¿Vale la acreditación de dependencia dada por la CCAA (con validez estatal) o las propias compañías de seguros valoran cada caso? No se informa del tema.

- La dependencia severa sólo otorga el 50% de la renta contratada.

 

El mercado no se mueve. No interesa...

Aunque la aparición de los seguros mencionados se produjo al poco de aprobarse la Ley de Dependencia, han sido pocas las entidades de seguros y financieras que han puesto a disposición de los consumidores los seguros de dependencia. El escaso éxito se debe principalmente a las condiciones poco ventajosas en general y la dificultad para descifrar los entresijos del propio seguro. Además, algunas compañías le dan otra denominación o enclavan productos hasta cierto punto similares dentro de otro tipo de seguros de vida y enfermedad, con lo cual no son muy conocidos los seguro de dependencia como tales. Por todo ello, hasta febrero de 2009 sólo 2.622 personas  habían suscrito, en toda España, este tipo de seguro.
Algunos seguros de dependencia no son vitalicios, sino que tienen una contraprestación de 10 años.

La fiscalidad

El tratamiento fiscal de los seguros de dependencia grava las rentas obtenidas por el seguro. A efectos de IRPF tienen la misma consideración que los planes de pensiones y los planes de previsión asegurados. Los 10.000 primeros euros aportados están exentos de tributación (12.500 € si el contribuyente es mayor de 50 años). En caso de dependencia la pensión percibida tributa como renta del trabajo y las pérdidas o ganancias patrimoniales obtenidas como consecuencia de ventas de inmuebles dirigidas a sufragar gastos asociados a la dependencia cuentan con una exención.

FORO PARA COMENTAR LA NOTICIA. SI DESEA REALIZAR UNA CONSULTA SOBRE SU CASO O RECIBIR INFORMACIÓN, ENVÍE SU CONSULTA ON-LINE

Tu opinión nos interesa




Deseo mostrar mis datos

Acepto la cláusula de Privacidad

Normas de uso:
  • No está permitido verter comentarios contrarios a las leyes españolas o injuriantes.
  • Una vez aceptado el comentario, se enviará un correo electrónico confirmando su publicación.
  • Reservado el derecho a publicar estos comentarios en su edición digital. Igualmente queda reservado el derecho a extractarlo.
  • Todos los mensajes publicados en estas secciones expresan las opiniones de sus autores y no la de los moderadores o la Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas y Seguros, por lo cual no se les considerará responsables de los mismos.
Adecuación a la Ley 34/2002, de Servicios de la Sociedad de la Información y de Comercio Electrónico (LSSICE)
ADICAE. c/Gavín, 12 local, 50001 ZARAGOZA (España), email: aicar.adicae@adicae.net, N.I.F. G50464932. Inscrita con el Nº 5 en el registro de Asociaciones de Consumidores del Instituto Nacional de Consumo de España.

Lo más visto
  • Visto
  • Comentado
  • Reciente